El gobernante reveló el dato durante el proceso de extradición a Estados Unidos de Geovany Andrés Rojas, alias Araña, quien fungió como vocero en los diálogos de paz entre la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano y el gobierno de Gustavo Petro (2002-2026).
De la Espriella sostuvo que la entrega a las autoridades del país norteño de quien fuera uno de los líderes del grupo conocido como Comandos de Frontera, representa mucho más que la entrega de un criminal.
“Es un mensaje inequívoco sobre la determinación del Estado colombiano de enfrentar al narcotráfico, golpear sus estructuras y fortalecer la cooperación con nuestros aliados para combatir un fenómeno criminal que trasciende nuestras fronteras”, afirmó en un mensaje divulgado en sus redes sociales.
Rojas fue apresado en febrero del pasado año mientras se desarrollaba la conclusión del tercer ciclo de pláticas entre el Gobierno y la autodenominada Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, integrada por los Comandos de Frontera y una facción separada de la Segunda Marquetalia, fundada por Iván Márquez.
Todo ocurrió en un hotel donde representantes de ambas partes dialogaban sobre un acuerdo que incluía planes piloto de sustitución de cultivos ilícitos en Nariño y Putumayo, en el sur de la nación.
La detención fue ejecutada por agentes del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía, quienes alegaron la vigencia de una circular roja de Interpol en contra del detenido, por presuntos delitos de narcotráfico solicitados por una corte en Estados Unidos.
Aunque su orden de extradición estuvo suspendida, una vez que la Corte Suprema de Justicia autorizó su traslado, el presidente la firmó.
Tras su llegada al poder, De la Espriella dio por finalizados todos los procesos de paz que comenzaron en el pasado cuatrienio, retiró el nombramiento a los representantes gubernamentales que participaban en los mecanismos de diálogos y anunció una lucha frontal y sin cuartel contra los grupos armados.
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