Los departamentos más afectados son Tolima (ocho), Boyacá (dos), Norte de Santander (dos), Huila (uno) y Valle del Cauca (uno).
Según refirió la entidad, como parte del apoyo aéreo se cuenta con aeronaves de la Policía, el Ejército, la Fuerza Aérea, así como de empresas privadas, que ponen a disposición de la emergencia capacidades de descarga, aspersión y sobrevuelos.
El organismo detalló en otra de sus comunicaciones que debido al incendio desatado el pasado sábado en el cerro de San Marcos, entre Villa de Leyva y Chíquiza, se perdieron cerca de mil 500 hectáreas de vegetación en esa región del centro-este del país, 715 de ellas en el Santuario de Flora y Fauna Iguaque.
Por otra parte, la Defensoría alertó sobre los graves perjuicios que las llamas acarrean al departamento de Tolima, en el centro-oeste.
En ese territorio, desde el 1 de agosto y hasta la fecha, se presentan incendios diariamente y de forma ininterrumpida, advirtió.
Recordó que allí las conflagraciones calcinaron más de 60 mil hectáreas, incluidos cultivos de limón, aguacate, mango, pastos destinados al ganado y áreas boscosas, entre otros, con pérdida de más de 75 mil toneladas de alimentos y 290 mil toneladas de pasturas.
El daño al área boscosa también es muy grave, al afectar la flora, la fauna, nacimientos de agua, cambio de temperatura, entre otros impactos, enfatizó.
Los incendios, remarcó la Defensoría, afectan a más de cinco mil 500 productores en mil 182 veredas de 25 municipios del Tolima.
Consideró la entidad que la respuesta institucional debe articular la prevención, la atención inmediata, la recuperación de los territorios y el restablecimiento efectivo de los derechos afectados, con especial consideración de las comunidades rurales y de las personas en mayor situación de vulnerabilidad.
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