Tal mercado asigna una probabilidad del 75 por ciento a una subida de 25 puntos básicos hasta el 1,25, y algunos miembros del banco central han llegado a apuntar a un incremento de 50 puntos, aunque los analistas lo consideran complicado por sus implicaciones para el crecimiento.
El volumen de inversiones japonesas en el exterior asciende a aproximadamente 4,8 billones de dólares (un billón equivale a un millón de millones), de los cuales 2,5 billones están invertidos en renta variable y fondos, y 2,3 billones en bonos extranjeros.
Un yen más fuerte y unos tipos más altos encarecen las posiciones financiadas en esta divisa, lo que podría desencadenar un desmantelamiento del carry trade (bicicleta financiera), con efectos en cascada sobre los mercados de acciones y bonos a nivel mundial.
“La decisión del BoJ y su guía de cara a próximos movimientos será relevante para la evolución del yen”, señalan los analistas, que advierten sobre el riesgo de volatilidad en los mercados de divisas.
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