El secretario general del Partido por la Democracia, Sebastián Vergara, acusó al Ejecutivo de comprometer la soberanía nacional y cuestionó que la adhesión se haya concretado sin una información suficiente a la ciudadanía sobre sus alcances.
Según el dirigente opositor, con esta decisión Chile se convierte en patio trasero de Estados Unidos.
Para el excanciller Ignacio Walker, el acuerdo con Washington “limita la autonomía y la soberanía de Chile y de los 15 países firmantes”.
Ante la polémica suscitada, Kast presentó al Escudo como un mecanismo de coordinación voluntaria entre países para combatir el crimen organizado transnacional, con énfasis en el intercambio de información, inteligencia, capacitación y coordinación fronteriza.
A su vez, el canciller Francisco Pérez Mackenna descartó que la adhesión implique el uso de fuerzas militares, sin embargo, esta estructura se percibe aquí como una herramienta de intervención y subordinación a Estados Unidos.
La Cámara de Diputados citará al ministro de Relaciones Exteriores la próxima semana para que explique las consecuencias de la implicación de Chile en ese mecanismo.
Mientras, el Senado convocó con el mismo fin el 7 de octubre al canciller y a los ministros de Defensa y Seguridad Pública.
Para el presidente del Partido Comunista, Lautaro Carmona, adherirse al Escudo de las Américas significa subordinarse a un club que lo encabeza Trump con las políticas de intervencionismo llevadas adelante en todos los puntos del mundo.
Por su parte, el Partido Socialista calificó la decisión de pésima señal y cuestionó que el Gobierno avanzara en ese sentido sin un debate público y sin transparentar sus alcances en materias como defensa, inteligencia, presencia aquí de agentes extranjeros y eventual participación en operaciones conjuntas.
El Escudo de las Américas no es simplemente un mecanismo de intercambio de información, es una alianza de seguridad con una dimensión militar, convocada por Trump en el marco de una política que reivindica abiertamente la primacía de Estados Unidos en el hemisferio, advirtió esa organización.
La víspera, los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric llamaron a Kast a reconsiderar la permanencia de Chile en esta instancia.
En una declaración conjunta, recordaron los exmandatarios que la política exterior de Chile se ha sustentado históricamente en la defensa de la soberanía y autonomía, el respeto al derecho internacional y a los derechos humanos y la protección de sus intereses permanentes.
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