El Gobierno reconoció este viernes que no puede descartar apagones ante el descenso del nivel de agua del embalse de Mazar, uno de los principales reservorios para la generación hidroeléctrica, por las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
El ministro de Ambiente y Energía, Juan Carlos Blum, afirmó que el Ejecutivo administrará el sistema de manera responsable para mantener un suministro confiable, especialmente para los hogares y las actividades comerciales.
Para reducir la demanda eléctrica, el Ejecutivo dispuso desconexiones de un día a la semana para 185 industrias de alto consumo y anunció que próximamente otras nueve mil empresas de mediano voltaje deberán aplicar esa medida.
Además, el Gobierno busca que los hogares reduzcan en 10 por ciento su consumo con incentivos para quienes disminuyan la demanda, mientras Blum pidió moderar el uso del aire acondicionado y evitar actividades deportivas nocturnas de elevado consumo energético.
La situación revive el temor a una repetición de la crisis de 2024, cuando Ecuador enfrentó apagones de hasta 14 horas diarias.
En materia de seguridad, la presencia estadounidense se hizo más visible en los últimos días con la participación del Comando Sur en un operativo contra ciudadanos presuntamente vinculados con el Cártel Jalisco Nueva Generación, de México.
La operación, realizada junto a más de 320 policías ecuatorianos, dejó 39 detenidos en las provincias de Guayas, Los Ríos y El Oro y permitió decomisar siete toneladas de droga, según las autoridades.
A su vez, un avión C-5M Super Galaxy de la Fuerza Aérea estadounidense llegó a Guayaquil el pasado jueves, aunque se desconoce el motivo de su presencia.
La creciente participación estadounidense también fue cuestionada por el relator especial de Naciones Unidas sobre ejecuciones extrajudiciales, Ben Saul, quien advirtió sobre la falta de transparencia en las operaciones militares desarrolladas en Ecuador.
El experto se refirió en particular a los operativos contra embarcaciones ecuatorianas en alta mar con posibles violaciones de derechos humanos.
En tanto, el presidente Daniel Noboa defendió ante la Asamblea General de Naciones Unidas una mayor acción internacional contra el crimen organizado transnacional y propuso mecanismos para rastrear y congelar sus recursos financieros.
El mandatario sostuvo que ningún Estado puede enfrentar por sí solo a organizaciones criminales que operan a través de las fronteras y vinculó la recuperación de la seguridad con el desarrollo económico y social.
Durante su estancia en Nueva York, el gobernante participó en un encuentro de la iniciativa Escudo de las Américas, integrada por gobiernos de derecha de la región y liderada por Washington.
Mientras tanto, en Quito, la plataforma ciudadana Revoca EC presentó una acción extraordinaria de protección ante la Corte Constitucional para intentar reactivar el proceso de revocatoria del mandato de Noboa y su vicepresidenta, María José Pinto.
Los impulsores de la iniciativa -rechazada previamente por el Consejo Nacional Electoral y el Tribunal Contencioso Electoral- sostienen que los jefes del Ejecutivo incumplieron el plan de trabajo presentado en campaña en materia de empleo, seguridad y servicios públicos.
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