Aunque la cita en el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes era uno de los momentos más esperados de la jornada, su tratamiento estuvo limitado a un intercambio privado, dado lo delicado de ese tema.
Una de las víctimas del encuentro indicó el canal de televisión BFMTV que cada uno de los participantes tendría cinco minutos para plantear su caso al sumo pontífice de forma individual y luego se trataría ese problema de forma más amplia.
Fue una voluntad del Santo Padre reunirse con esas personas, agregó la fuente del referido canal galo.
En un encuentro privado con los obispos de la Conferencia Episcopal de Francia en el hemiciclo Sainte-Bernadette, el Papa, al recordar un “largo camino de confianza y ternura con María”, contra viento y marea, abordó los “inmensos desafíos de nuestra época”.
León XIV se refirió a un régimen de laicidad muy particular, la educación católica y la sed de sentido de los jóvenes, el “doloroso flagelo de los abusos”, la unidad en la Iglesia y el “triste retroceso de las vocaciones a la vida consagrada”, destacó Vatican News.
Al mismo tiempo, les pidió seguir por el camino emprendido y mantener la máxima vigilancia.
El llamado adquiere especial dimensión en un país donde la Comisión Independiente sobre los Abusos Sexuales en la Iglesia estimó que unos 330 mil menores fueron víctimas de violencia sexual relacionada con la Iglesia entre 1950 y 2020.
La cifra incluye abusos cometidos por clérigos y personas vinculadas a instituciones eclesiales.
Horas después, en su homilía pública, León XIV amplió el mensaje al conjunto de la Iglesia y habló de la necesidad de sanar sus “heridas profundas, infidelidades y dolorosos extravíos”.
En ese sentido, reclamó que la propia Iglesia tenga el valor de emprender primero el camino de la conversión y reconocer sus faltas.
Al respecto, la teóloga Marie-Jo Thiel declaró a Le Monde que, a pesar de los innegables avances de la institución católica al reconocer las violencias sexistas y sexuales, el cerrojo clericalista “poder, sexo, género” todavía permite desviaciones en su seno.
La teóloga se refirió a un caso conocido el 9 de julio pasado, en Lyon, cuando el padre Jean-Bernard Plessy dejó la dirección de la Institución de los Cartujos, un prestigioso centro educativo católico, al alegar cansancio físico y mental.
Solo en este mes de septiembre, la diócesis de Lyon publicó un comunicado para reconocer que habló de una “relación” con una estudiante, cuando la denuncia presentada se refería a “violaciones y agresiones sexuales agravadas”, apuntó.
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