De acuerdo con la agencia oficial omaní de noticias ONA, el ministro de Asuntos Exteriores omaní, Badr Albusaidi, formuló la declaración durante la intervención de su país ante la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Albusaidi afirmó que la región fue escenario a comienzos de año de una guerra que, a su juicio, «podría haberse evitado», cuyos acontecimientos posteriores extendieron la escalada hasta amenazar la seguridad de los Estados regionales y afectar la navegación y el comercio a través del estratégico estrecho de Ormuz.
Según el canciller, esa situación repercutió además sobre la seguridad energética, la estabilidad de los precios y la confianza en el orden mundial.
El Sultanato reitera su firme compromiso de continuar sus esfuerzos para salvaguardar la navegación en el estrecho de Ormuz, de acuerdo con los principios del derecho internacional y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, declaró.
El ministro instó asimismo a todas las partes a cooperar en esos esfuerzos, con el propósito de respetar y proteger los intereses de quienes dependen de las rutas de tránsito marítimo del estrecho.
En relación con la crisis entre Teherán y Washington, Albusaidi llamó a resolver las diferencias pendientes mediante el diálogo.
Instamos a todas las partes a resolver las disputas pendientes y a entablar un diálogo para alcanzar soluciones políticas consensuadas y acuerdos sostenibles en beneficio de todos, expresó el jefe de la diplomacia omaní.
Manifestó además la solidaridad de su país con sus vecinos, incluidos los Estados miembros del Consejo de Cooperación del Golfo, respecto a las medidas que adopten para proteger su seguridad, soberanía e integridad territorial.
El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra Irán que dejó miles de muertos, mientras Teherán respondió con ataques contra Israel y distintos puntos de la región.
Posteriormente, Estados Unidos efectuó ataques contra objetivos en territorio iraní, en medio del estancamiento de las negociaciones entre Washington y Teherán, pese a la firma de un memorando de entendimiento a mediados de junio.
Las conversaciones quedaron paralizadas por diferencias relacionadas con la navegación en el estrecho de Ormuz, uno de los principales corredores estratégicos para el suministro mundial de energía y materias primas.
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