El atacante del AZ Alkmaar alumbró el estadio Rajko Mitić con dos golpes —uno de penal— y entregó al técnico Xavi Hernández una victoria que despeja el camino neerlandés tras el empate inicial ante Alemania.
Luka Jović descontó para el cuadro balcánico y agitó los minutos finales, aunque el empuje local no encontró una segunda rendija en la defensa visitante.
La Oranje llegó a cuatro puntos y asumió provisionalmente el liderazgo de su grupo, mientras Serbia prolongó su mal inicio tras caer derrotada en sus dos presentaciones.
El resultado renovó además una rivalidad dormida desde el Mundial de Alemania 2006, cuando Arjen Robben decidió con un 1-0 otro pulso favorable a la selección neerlandesa.
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