El analista internacional Oscar Vidarte calificó como grave el ataque al juez Juan Carlos Núñez y señaló que «debería merecer una respuesta del gobierno peruano».
Como antecedente, Vidarte cita que el magistrado dictó un recurso de amparo a favor de la empresa Qosco Shipping -concesionaria del megapuerto privado de Chancay, construido por un consorcio chino-peruano- en un litigio sobre el nivel del control estatal a la terminal.
«El mensaje es claro para la justicia peruana: si afectas los intereses de Estados Unidos te vas a ver perjudicado», agregó el profesor universitario y analista de temas internacionales.
Añadió que la decisión de Washington se hizo pública en el marco de los compromisos asumidos en el Escudo de las Américas, que compromete a 15 países, con Estados Unidos a la cabeza.
Más preciso aún fue el embajador de Estados Unidos en Perú, Bernardo «Bernie» Navarro , locuaz cumplidor del encargo de satanizar la importante presencia económica de China en Perú.
«El Escudo de las Américas no son solo palabras. Dijimos que actuaríamos contra la corrupción que debilita nuestras democracias. Estamos cumpliendo con el Perú», escribió en la red X al comentar los retiros de visas al juez peruano y a personas de Bolivia, Colombia Ecuador.
Los peruanos se enteraron así de que el «Escudo» es un instrumento de Washington para defender sus intereses, no hay decisiones colectivas y Washington lo usa en función de sus intereses, en temas ajenos a la criminalidad para la que se supone fue creado ese impreciso proyecto.
El portal de información política Ojo Público recordó que el fallo del juez Núñez sobre Puerto de Chancay fue apelado, la Corte Suprema lo anuló y ahora está pendiente la decisión del Tribunal Constitucional, al que apeló el consorcio portuario.
Agrega que la presidenta Keiko Fujimori se adhirió al «Escudo» «sin transparentar las responsabilidades que asumirá el Perú».
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