La iniciativa, anunciada por la viceministra de Salud, Casey Costello, permitirá a Health New Zealand (agencia pública encargada de gestionar y proveer los servicios de salud en todo el país), al Ministerio de Salud, a la aduana y a la policía reforzar la capacidad de detección y desarticulación de redes ilegales.
Entre los cambios figura una nueva infracción con multa de dos mil dólares neozelandeses (equivalente a mil 130 dólares estadounidenses) por incumplir normas de empaquetado, además de sanciones de hasta 200 mil dólares en moneda nacional (alrededor de 114 mil dólares estadounidenses) para fabricantes e importadores.
La multa máxima por infracciones de empaquetado se duplicará a 100 mil dólares neozelandeses (unos 56 mil 800 dólares estadounidenses), mientras que las sanciones por venta de pequeñas cantidades de tabaco se equipararán a las de empaquetado.
El proyecto de enmienda de Aduanas e Impuestos Especiales, presentado al Parlamento, eleva la pena máxima de prisión por contrabando y evasión fiscal de seis meses a siete años, en un intento por frenar el creciente mercado negro.
Costello subrayó que las reformas fortalecerán la respuesta interinstitucional frente a la actividad ilícita y buscan proteger la salud pública, al reducir la circulación de productos no regulados que escapan a los controles sanitarios.
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