Decottignies pidió a la población permanecer en casa y evitar desplazamientos, especialmente en automóvil, mientras continúa el episodio, ante el riesgo de desbordamientos, inundaciones repentinas y movimientos de terreno.
Météo-France prevé, además que el fenómeno se desplazara de las Cévennes hacia las llanuras durante esta jornada.
La funcionaria también insistió en no acercarse a cursos de agua y, sobre todo, en no atravesar carreteras cerradas ni puentes sumergibles clausurados por las autoridades.
Como ejemplo del peligro, informó que los bomberos tuvieron que rescatar a una persona que había quedado atrapada dentro de su vehículo.
La prefecta también anunció el cierre de los establecimientos que reciben público, incluidos guarderías, escuelas y las universidades de la ciudad de Nîmes, como medida preventiva.
Advirtió que el episodio todavía estaba en desarrollo y que se esperaban hasta 200 milímetros adicionales de lluvia, con el agua desplazándose desde las Cévennes hacia las llanuras por efecto de la escorrentía.
En términos meteorológicos, Météo-France calificó la situación de episodio mediterráneo pluvio-tormentoso.
Así, en las Cévennes podrían caer entre 50 y 80 milímetros en una sola hora, con acumulados de alrededor de 200-250 milímetros, e incluso 300 a 350 milímetros, localmente.
En las llanuras del Gard, los acumulados podían alcanzar entre 80 y 130 milímetros, y superar localmente los 200. Tal fenómeno podría provocar crecidas rápidas, inundaciones por escorrentía, desprendimientos y corrimientos de tierra.
Al momento de la intervención de la prefecta no se había reportado ningún desastre mayor, aunque ya había personas puestas en peligro y carreteras afectadas.
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