Según alegó el órgano, la decisión se tomó tras valorar aspectos tales como el aumento de la inflación, que se ubicó en 6,2 por ciento anual en agosto, cuando las principales presiones recayeron en los grupos de alimentos y regulados que se situaron en 6,1 y 6,8 por ciento, respectivamente.
De acuerdo con la entidad, la inflación básica -sin alimentos ni regulados- aumentó a 6,1 por ciento con lo cual se ubicó en su nivel más alto durante el último año.
El Banco de la República estimó que la materialización del fenómeno de El Niño podría continuar presionando al alza el grupo de alimentos y regulados.
Reveló además que las expectativas de inflación de los analistas económicos para diciembre de 2026, según la encuesta de septiembre, registraron un nuevo aumento y se situaron en 6,8 por ciento.
Por otra parte, señaló que el Producto Interno Bruto, en su serie desestacionalizada, registró un crecimiento anual del 3,4 por ciento en el segundo trimestre, y que los índices sugieren que la actividad económica se desacelera, al arrojar en julio una variación anual de 1,1 por ciento.
Acotó además que la información futura sobre los efectos del fenómeno de El Niño, el proceso de recuperación después del terremoto del pasado 10 de agosto, y las medidas de política fiscal, serán importantes para las próximas decisiones de política monetaria.
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