Será un reto tomar el cargo (el próximo 13 de octubre en sustitución de Claudia Paredes), pero al mismo tiempo será más fácil trabajar debido a la unidad existente, expresó la autoridad tras darse a conocer la noticia.
En ocho años, esta es la primera vez que la máxima corte de justicia comienza un período presidencial al cumplir los plazos establecidos en ley, destacó el estatal Diario de CentroAmérica.
La elección de Alvarado logró romper con una racha de desacuerdos en la CSJ y su nombramiento se concreta en plazos de ley y de manera unánime, incluso con el voto favorable del grupo minoritario.
Paredes llegó al cargo en febrero pasado después de que se dieran desacuerdos desde octubre anterior o falta de consensos internos.
La presidencia de la CSJ del período 2025-2026 adquirió un alto peso estratégico, según analistas locales, porque quien asumiera encabezaría de forma automática la Comisión de Postulación para la elección del Fiscal General y Jefe del Ministerio Público (MP).
Además, acotaron, influiría en el proceso de selección de magistrados para la Corte de Constitucionalidad (CC).
Entonces, explicaron, la pugna entre sectores aliados y críticos a las redes del poder tradicional estancó las negociaciones. Este alto tribunal ocupa un rol de contrapeso estructural directo en el panorama político del país, por lo que para muchos su importancia no radica únicamente en la resolución de litigios comunes.
Refieren su capacidad para moldear las reglas del juego democrático e influir directamente en la arquitectura institucional.
Durante la fase previa a las elecciones, acotaron, surgen múltiples disputas relativas a la inscripción de partidos políticos, validez de asambleas, finiquitos fiscales de aspirantes y disputas sobre propaganda.
En el proceso de votaciones, advirtieron, aunque la CC sea la última instancia, las Salas de Apelaciones y la propia CSJ son las instancias de primer conocimiento en amparos.
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