Apuntó la institución que la especie fue nombrada como Leucobasis puinave, en honor al pueblo indígena Puinave de la comunidad El Remanso, quienes acogieron y guiaron a las científicas durante los muestreos desarrollados en el arroyo San Joaquín.
El ejemplar, la segunda especie conocida del género Leucobasis, presenta tonos azul claro brillante en los últimos segmentos de su abdomen y mide entre 33 y 35 milímetros de longitud total.
Trascendió asimismo que el hábitat del insecto está estrechamente asociado a la vegetación herbácea de las sabanas de arena blanca del departamento de Guainía, donde el sustrato arenoso claro parece mejorar el camuflaje durante su vuelo.
Las investigadoras señalan que la especie podría considerarse bajo la categoría Vulnerable según los criterios de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza debido a su distribución geográfica restringida, la degradación de su entorno provocada por quemas asociadas a la producción local de carbón de leña y su alta sensibilidad a alteraciones en los ciclos climáticos y de precipitación.
El hallazgo se produjo en el marco del proyecto Dragones del Guainía, una iniciativa de expedición e investigación dedicada a catalogar la diversidad de odonatos (libélulas y caballitos del diablo o también llamados damiselas) en esta región remota influenciada por el Escudo Guayanés, la Orinoquía y la Amazonía, señaló el Instituto.
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