Durante un encuentro de Bip Circle en Roma, el titular citó una encuesta realizada por el Departamento de la Función Pública entre más de ocho mil trabajadores, según la cual el 75,2 por ciento ya utiliza instrumentos de IA y el 80 por ciento los considera útiles para tareas como la automatización y el análisis de datos, reportó la agencia de información Nova.
“La verdadera cuestión hoy es comprender cómo gobernar esta herramienta”, afirmó Zangrillo, quien subrayó que el enfoque del Ejecutivo parte de dos principios: la inteligencia artificial debe constituir un apoyo para los trabajadores y la responsabilidad de las decisiones debe permanecer en manos humanas.
Asimismo, señaló que más de la mitad de los empleados públicos recibió durante el último año formación sobre el empleo de la IA, sobre todo a través de canales institucionales como Syllabus, plataforma destinada a la capacitación del personal de las administraciones.
El ministro significó además la experimentación del programa Agorà, concebido como un ecosistema de soluciones basadas en agentes de inteligencia artificial para apoyar diferentes etapas de la trayectoria profesional de los empleados públicos.
A ello se suma el toolkit Minerva, destinado a facilitar a las administraciones el análisis de competencias y perfiles profesionales para orientar procesos de selección, movilidad y recualificación.
Zangrillo señaló recientemente que el objetivo no es sustituir a las personas, sino utilizar la tecnología para apoyar su trabajo y liberar tiempo y recursos de las tareas repetitivas.
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