El traslado hacia el país norteño de los sospechosos, el pasado 20 de septiembre, responde al mismo sistema que deja de hacer justicia a las víctimas por las masacres de bandas criminales y otros crímenes, añadió el periódico Le Nouvelliste.
Por su parte, el director de la Red Nacional para la Defensa de los Derechos Humanos, Pierre Espérance, declaró que la extradición hacia Estados Unidos de los acusados del magnicidio «demuestra que la justicia haitiana es relegada ante la de Washington».
El envío hacia la nación norteña de esos sospechosos clave en el magnicidio de julio de 2021 revela que las leyes nacionales perdieron su jurisdicción sobre el caso, añadió el activista a la emisora Radio Magik9.
Las declaraciones de Espérance aludieron a la extradición hacia Estados Unidos de 17 colombianos involucrados en el crimen, junto al exfuncionario haitiano Joseph Félix Badio, presunto organizador del magnicidio.
Espérance consideró que la justicia haitiana avanzó poco después de cinco años del inicio de los procesos judiciales en Haití en torno al hecho, reportó la radioemisora.
Le Nouvelliste, por su parte, recordó que esta saga judicial viene desde julio de 2021, fecha desde la cual la investigación fue encomendada sucesivamente a cinco jueces de instrucción.
Según la publicación, el sistema judicial haitiano «es una vergüenza», aunque comprensible, porque es difícil mantener de forma sistemática la negación de la justicia en un país como este.
La forma de impartir la justicia –opinó el diario- es cooptada de forma paulatina, con escasa resistencia interna y por intereses, cuyo credo es la explotación del ciudadano pobre y la impunidad de los actores políticos y económicos.
“El país –asegura Le Nouveliste- carece de buena salud. El estatus de derecho se deteriora seriamente. La fuerza y la arbitrariedad prevalecen, mientras las deficiencias judiciales se toleran, aceptan y perpetúan”.
Según la fuente, quienes están al tanto operan en la oscuridad del sistema judicial y reaccionan contra la transparencia, la reforma y la modernización de sus recursos y prácticas.
Le Nouvelliste atribuye el problema a “la falta de información policial, la inadecuada recolección legal y el empaque deficiente por parte de agentes de la policía, antes de su entrega a la ley o al Ministerio Público”.
Los casos de homicidio —asevera el diario— carecen de procedimiento, de proceso adecuado en la escena del crimen, como la falta de recolección de muestras (dactilares, residuos de pólvora, de sangre y de otros fluidos corporales).
Por otro lado –amplía la fuente- apenas le preocupa a nadie la competencia e integridad de los agentes de la Policía Judicial, en los servicios de investigación de las comisiones municipales y las direcciones departamentales.
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