Los candidatos de ambos pasillos que buscarán un puesto en el Congreso o lo pretenden ratificar, así como quienes lidian por otros cargos públicos, están haciendo campaña en un escenario que augura competencias reñidas y una férrea pelea por el control del Capitolio en Washington, actualmente dominado en sus dos cámaras por el partido de Trump.
En el campo demócrata de cara a los comicios que tendrán lugar en dos años, una nueva encuesta aplicada por la Universidad Estatal de Bowling Green y YouGov reveló que los demócratas siguen profundamente divididos.
Tal muestra situó a la exvicepresidenta y excandidata en 2024 Kamala Harris en una cerrada contienda a la cabeza de un grupo numeroso de potenciales candidatos, al registrar un 17 por ciento de apoyo entre los votantes, teniendo de cerca al exsecretario de Transporte Pete Buttigieg (16).
La representante por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, una figura en ascenso en el partido, y el gobernador de California, Gavin Newsom, que es conocido a nivel nacional, obtuvieron un 14 por ciento cada uno.
Harris en este instante se concentra en las elecciones intermedias haciendo campaña con otros demócratas y aunque es una de las políticas más conocidas del país, rompiendo barreras como primera mujer vicepresidenta de Estados Unidos y primera además con raíces afroamericanas y asiáticas, hay quienes prefieren darle vuelta a la página después del descalabro de 2024 cuando fracasó frente a Trump.
Si bien ella hizo una campaña tardía, porque reemplazó a Joe Biden en la recta final de la pelea por la Casa Blanca, hay analistas que le achacan no haber llegado a los votantes con un mensaje claro y una posición definida respecto a temas como la cuestión palestina y el genocidio de Israel en Gaza.
Entre los republicanos, el heredero natural es el vicepresidente JD Vance, que es visto como el favorito de cara al venidero proceso electoral. Recientemente le gritaron en un mitin «¡JD 28!», pero su respuesta fue: «Tenemos que ocuparnos de los asuntos pendientes este noviembre y luego nos preocuparemos por lo que venga después».
También el secretario de Estado Marco Rubio entra en la lista de posibles contendientes en 2028, algo que el propio Trump ha barajado como la opción del Partido Republicano.
Para no pocos observadores, las próximas elecciones generales y presidenciales marcarán el comienzo de un nuevo periodo en la política estadounidense. Los republicanos redefinirán al partido en la era postTrump y al movimiento creado por él (MAGA); en tanto, los demócratas tendrán que encontrar las vías para tender puentes entre los progresistas de éxito y el ala moderada del partido.
Se plantea que el sentimiento anti-Trump podría funcionar bien ahora para intermedias, pero no tendrá mucha relevancia más allá de eso. No obstante, en política a veces dos más dos no suma cuatro, menos en la de Estados Unidos.
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