Según trascendió, el mandatario ordenó acelerar las obras del recinto penitenciario ya conocido como “Renacer” y ubicado en Sabanas de San Ángel, en el norteño departamento de Magdalena.
La edificación del complejo, que tendría capacidad para mil 974 reclusos en una infraestructura de 60 mil metros cuadrados, comenzó en 2019 bajo la administración de Iván Duque (2018-2022).
Las demoras del proceso constructivo se debieron fundamentalmente a irregularidades asociadas al diseño, problemas de orden público y de asignación de recursos.
Al término del gobierno de Duque, la obra registraba un avance cercano al 34 por ciento y durante la gestión de Gustavo Petro (2022-2026) progresó hasta el 84 por ciento.
Con el fin de constatar cómo marcha la construcción del penal, la directora general de la Unidad de Servicios Penitenciarios y Carcelarios en Colombia, Isadora Fernández; el viceministro de Política Criminal y Justicia Restaurativa, Carlos Gónima; y el director de Gestión Corporativa del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Andrés Barney, realizaron una visita a las instalaciones y divulgaron imágenes del recinto.
Durante su campaña presidencial, De la Espriella propuso construir entre siete y 10 megacárceles de máxima seguridad situadas en regiones geográficamente aisladas.
De acuerdo con sus propios pronunciamientos, su idea es edificar penales ubicados “en la mitad de la nada, en donde no entre ni la señal de la Santa Cruz”, con blindaje tecnológico internacional para bloquear radicalmente cualquier tipo de señal de telefonía o internet.
Para financiar la construcción de la red penitenciaria, el presidente planteó que las infraestructuras se desarrollen mediante esquemas de concesión a largo plazo con la empresa privada.
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