La entidad asegura que 2,6 millones de tailandeses sufren afectaciones por el aumento del nivel de los ríos, deslizamientos de tierras, el quiebre de infraestructuras viales y otras consecuencias.
El gobierno declaró estado de desastre en 29 provincias y aprobó un paquete de ayuda de 120 millones de dólares para los damnificados.
Unas 700 mil personas en esta capital sufrieron las consecuencias de las inundaciones y más de siete mil fueron evacuadas a refugios temporales, mientras las escuelas permanecen cerradas y continúan las labores de drenaje.
El primer ministro, Anutin Charnvirakul, ordenó días no laborables en Bangkok y provincias vecinas, y la Cruz Roja Tailandesa desplegó cocinas móviles para asistir a los afectados.
oda/msm













