El nuevo período lectivo comenzó este jueves y fue declarado por el presidente Assimi Goïta, Año de la Educación y la Cultura, pero la creciente presencia de grupos islamistas continúa afectando el desarrollo normal de la Educación en el país.
Observadores políticos señalan que actualmente, ante el creciente auge de la actividad de facciones islamistas y otros grupos armados, miles de niños no tienen aulas funcionando en sus zonas de residencia.
Desde 2021 la junta maliense con Assimi Goita al frente prometió celebrar elecciones en un plazo de 18 meses pero los comicios fueron aplazados hasta 2027.
En mayo pasado, el jefe de la junta disolvió todos los partidos y organizaciones políticas en Malí, lo que desató protestas generalizadas.
Desde 2012 Malí está sumido en una profunda crisis alimentada por la violencia de grupos afiliados a Al Qaeda y a la organización Estado Islámico (EI), así como por grupos criminales.
ft/fvt













