En un artículo publicado en el diario británico The Telegraph, y difundido ampliamente por los medios yemeníes, la funcionaria instó a la comunidad internacional a reforzar el apoyo al Gobierno yemení para enfrentar las amenazas a la seguridad regional y la navegación internacional, informó la cancillería en un comunicado.
Al-Zouba abordó las repercusiones de la situación en el estrecho de Bab el-Mandeb sobre el transporte marítimo y el comercio mundial, así como las prioridades de la acción internacional para responder a esas amenazas.
La ministra citó informes del Panel de Expertos de Naciones Unidas sobre Yemen que, según señaló, documentan cooperación entre los hutíes y el grupo somalí Al-Shabaab, más allá del contrabando de armas, mediante transferencia de conocimientos técnicos y coordinación operativa.
De acuerdo con su artículo, algunos miembros de los hutíes habrían viajado a Somalia para recibir capacitación relacionada con drones, mientras combatientes de Al-Shabaab se habrían entrenado en campamentos hutíes.
Al-Zouba afirmó además que servicios de inteligencia somalíes interceptaron comunicaciones entre los hutíes, Al-Shabaab y Daesh, y detectaron cooperación entre miembros de Al-Qaeda y el aparato de inteligencia hutí.
La ministra sostuvo que las diferencias ideológicas y sectarias no han impedido la cooperación entre esos grupos para alcanzar objetivos comunes.
A su juicio, la relación entre los hutíes y Al-Shabaab forma parte de un intento por ampliar su influencia regional, mientras la situación en Bab el-Mandeb les permitiría ejercer presión sobre el comercio internacional.
Al-Zouba propuso cuatro prioridades para la comunidad internacional: reconocer la interconexión de esas redes en los marcos jurídicos y regímenes de sanciones; reforzar el intercambio de inteligencia; apoyar a las fuerzas del Gobierno yemení; y diferenciar entre las instituciones estatales y los grupos armados.
La funcionaria insistió en que los acontecimientos en Bab el-Mandeb demuestran las repercusiones que tiene la situación yemení sobre la seguridad regional y la navegación internacional.
Sus declaraciones se producen en medio de una nueva escalada de los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales y los hutíes en Taiz, Lahj, Marib, Al-Jawf y Al-Bayda.
La escalada militar comenzó a principios de julio y constituye la más amplia desde el período de relativa calma posterior a la tregua de abril de 2022.
Al-Zouba concluyó que los acontecimientos en Yemen tendrán consecuencias sobre el futuro del mar Rojo y una de las principales rutas comerciales internacionales, y expresó la disposición de su Gobierno a trabajar con sus socios para proteger ese corredor marítimo.
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