De acuerdo con la institución, mil 195 colonos ingresaron durante el turno de la mañana y otros 700 después de la oración del mediodía.
Imágenes y videos difundidos por los propios colonos mostraron la realización de rituales talmúdicos y oraciones, incluida la denominada «postración épica», además de cantos y bailes dentro del recinto.
El Waqf Islámico señaló que esas prácticas contradicen el statu quo histórico vigente en el recinto desde antes de la ocupación israelí de Jerusalén Este en 1967.
Según ese régimen, el Waqf Islámico de Jerusalén, vinculado al Ministerio de Awqaf de Jordania, mantiene la responsabilidad de administrar los asuntos de la mezquita, cuyo recinto ocupa 144 dunams y está destinado al culto musulmán.
Las incursiones se produjeron durante la festividad judía de Sucot, que comenzó el 26 de septiembre y concluirá mañana, mientras grupos israelíes de extrema derecha convocaron a realizar entradas masivas al recinto.
El Waqf informó que más de mil 500 colonos irrumpieron en Al-Aqsa el domingo, más de mil 700 el lunes, más de mil 400 el martes y más de dos mil 400 el miércoles.
Según la institución, las incursiones se realizan bajo protección policial israelí y en medio de un reforzamiento de las medidas de seguridad en Jerusalén durante las festividades judías.
Desde 2003, la policía israelí permite el acceso de colonos al recinto por la Puerta de los Magrebíes, situada en el muro occidental de la mezquita, bajo escolta policial.
El Departamento del Waqf Islámico ha reclamado reiteradamente el fin de esas incursiones, sin que, según la institución, las autoridades israelíes hayan respondido a sus llamamientos.
Los palestinos consideran que las incursiones forman parte de políticas destinadas a modificar el carácter y el estatus de Jerusalén Este, y reivindican esa parte de la ciudad como capital de un futuro Estado palestino.
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