Según se conoció, ambos organismos firmaron un memorando de cooperación para el establecimiento del referido equipo, cuyo presunto objetivo es “identificar, desarticular y desmantelar grupos de crimen organizado que operan más allá de las fronteras, con investigaciones articuladas entre ambos países y un intercambio de información más ágil”.
Como parte del convenio, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de Colombia seleccionará a los integrantes entre sus unidades especializadas, con estándares profesionales, psicológicos, físicos y éticos rigurosos, y los asignará por mínimo de tres años.
Abundó asimismo la nota que un funcionario de la Fiscalía con experiencia en supervisión será el coordinador y responderá por la operación diaria de la Unidad.
La Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional de Estados Unidos (HSI por sus siglas en inglés), por su parte, facilitará capacitación y asistencia técnica, y realizará aportes de recursos y equipos conforme a la disponibilidad de fondos.
El memorando precisa que las iniciativas conjuntas que se pongan en marcha serán orientadas conforme a la normatividad penal colombiana.
Trascendió además que el acuerdo, suscrito entre el fiscal general, Gilberto Guerrero; y el agregado para la región andina y jefe para las Américas de HSI, Luis A. Rico, tiene vigencia de cinco años renovables.
El Gobierno de Abelardo de la Espriella mantiene un alineamiento total con la administración de Donald Trump y las estrategias de política exterior estadounidenses, lo cual genera críticas en sectores progresistas, que alertan sobre la pérdida de soberanía nacional.
La reciente adhesión de Colombia a la iniciativa del Escudo de las Américas, promovida por Washington, fue calificada por el líder de la oposición en el Senado, Iván Cepeda, como la conversión de su país en un “laboratorio geopolítico” y en una plataforma para operaciones estadounidenses de dudosa legitimidad en la región.
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