El dato forma parte del debate sobre la transición hacia una sociedad de alta longevidad. El Instituto Nacional de Estadísticas sitúa a la población de 65 años o más en el 16 por ciento del total nacional, superando las 545 mil personas.
“Las voces de las personas mayores fortalecen y construyen derechos”, resulta una consigna que defiende el Instituto Nacional de Personas Mayores (Inmayores).
Durante el mes habrá actividades comunitarias, festivales culturales, foros de salud mental y caminatas saludables distribuidas por el territorio nacional.
La directora de Inmayores, Marianela Lárzabal, se pronunció por mejorar la calidad de los cuidados de los adultos mayores y también por derechos como el acceso a la vivienda, la justicia, la educación y la cultura.
Todo ello desde una perspectiva diferente, dijo, que se trata de discernir entre las “vejeces” para “salir de esa imagen estereotipada de que hay una sola forma de envejecer”.
Opinó que la vejez es diversa, plural y depende de la trayectoria de vida de la persona. Por eso, acotó, “instalamos desde el enfoque de género, el enfoque de diversidad, la interseccionalidad, la sumatoria de pequeñas discriminaciones o la sumatoria de características que afectan la vida de las personas mayores”.
Uruguay vive un fenómeno que los expertos describen como “transición demográfica avanzada”, y combina una sostenida ganancia en la esperanza de vida con una caída pronunciada en las tasas de fecundidad (que se sitúa en torno a 1,2 hijos por mujer).
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