La fuente declaró a la agencia oficial Saba que las fuerzas gubernamentales, con apoyo de la resistencia popular, tomaron la posición después de enfrentamientos y afirmó que la operación dejó decenas de hutíes muertos o heridos y provocó la huida de otros combatientes.
Según la misma fuente, el control de esta posición permitiría avanzar hacia el dominio de las rutas de acceso a Taiz y limitaría la capacidad de las fuerzas hutíes para reforzar o desplegar sus posiciones defensivas.
El anuncio se produjo después de que el Ejército yemení informara del inicio de intensos combates en varios frentes de Taiz, acompañados de ataques aéreos contra posiciones y refuerzos hutíes.
El portavoz de las fuerzas gubernamentales, Majid al-Nuzaili, afirmó que fueron ejecutadas 71 operaciones contra concentraciones, despliegues y refuerzos hutíes en distintas zonas de la gobernación.
Al-Nuzaili aseguró que las acciones provocaron la destrucción de varios vehículos de transporte y apoyo y afectaron la capacidad operativa de las fuerzas hutíes, aunque no proporcionó cifras de víctimas.
Por otra parte, el centro de prensa del Ejército yemení informó del derribo de cuatro drones que atribuyó a los hutíes en el frente de Shahla, al este de la gobernación de Al-Jawf, en el norte del país.
Los acontecimientos se producen en el marco de una escalada de los combates que, según fuentes yemeníes, comenzó en julio y representa el periodo de mayor intensidad registrado desde la relativa calma posterior al alto el fuego de abril de 2022.
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