Prensa Latina recorrió el nuevo complejo multipropósito de seis mil 800 metros cuadrados y que este sábado abre sus puertas con servicios y actividades gratuitas dirigidas a personas de distintas edades.
De acuerdo con las autoridades del Municipio de Quito, entidad que estuvo a cargo de la reforma del lugar, la idea es atender necesidades sociales y ampliar el acceso a la cultura, la tecnología y el deporte.
“Es un espacio para compartir, para encontrarse, para ser cuidado y para estar seguros”, afirmó Paulina Recalde, secretaria de Coordinación Territorial del Municipio capitalino.
La funcionaria destacó que la propuesta busca reunir en un mismo lugar a niños, jóvenes, madres, adultos y personas mayores, con servicios que permitan combinar actividades de cuidado, aprendizaje, recreación y participación comunitaria.
Uno de los principales componentes es el Centro de Cuidados El Nido, que dispone de áreas para niños, un lactario, una lavandería comunitaria y espacios destinados a adultos mayores.
“Mientras una madre está, por ejemplo, en el lactario, el hijo más pequeño puede estar siendo cuidado en el espacio de cuidados”, explicó Recalde, quien señaló que también existen áreas de capacitación, movimiento y arte.
La infraestructura incorpora además laboratorios de fabricación digital, robótica, inteligencia artificial y programación, así como espacios de trabajo compartido (coworking), salas de capacitación y un estudio de grabación de audio.
“Lo más novedoso que tenemos es el laboratorio de fabricación digital y el laboratorio de robótica”, señaló la coordinadora de Quitopía, Bernarda Tomaselli, durante el recorrido por laboratorios que cuentan con impresoras 3D, máquinas de grabado láser, y un brazo robótico.
El complejo también cuenta con un teatro para unas 450 personas, talleres de artes plásticas, espacios para actividades circenses, un polideportivo y salas destinadas al movimiento y acondicionamiento físico.
La obra requirió una inversión superior a nueve millones de dólares y su construcción tomó unos 10 meses, según explicó el arquitecto Alexander Lafebre, gerente de la Empresa Pública Metropolitana de Hábitat y Vivienda.
El funcionario explicó que la intervención incluyó nuevas estructuras y áreas exteriores, entre ellas un parque destinado especialmente a niños, con juegos, ciclovía, muro de escalada y espacios para iniciarse en el monopatín.
“El haber recuperado un predio que estaba abandonado para convertirlo en la primera infraestructura comunitaria, pública para la ciudad” constituye uno de los principales objetivos del proyecto, subrayó Recalde.
ga/avr













