Según la comunicación, la longitud de la línea de alta velocidad Moscú Minsk será de más de 700 kilómetros, y el tiempo de viaje se reducirá a tres horas, y es un proyecto con un significado estratégico para profundizar la integración económica de los dos países.
El material rodante especializado podrá desarrollar una velocidad de hasta 400 kilómetros por hora, y el flujo de pasajeros previsto aumentará hasta 5,8 millones de personas al año.
La firma del memorando se llevó a cabo en Minsk en presencia del primer ministro ruso, Mijaíl Mishustin, y del jefe del ejecutivo de Belarús, Alexánder Turchin.
«El paso al tráfico de alta velocidad permitirá reducir para las personas algo tan importante y valioso: el tiempo de viaje entre las capitales rusa y bielorrusa, de siete horas a tres. Estoy seguro de que muchos sabrán apreciar debidamente esta oportunidad», dijo Mijaíl Mishustin.
El memorando evidencia la transición del proyecto a una fase práctica, después de que en junio de este año el presidente de Rusia, Vladimir Putin, en una reunión con el jefe del Ministerio de Transporte, Andréi Nikitin, aprobó su elaboración detallada.
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