El murciano, número tres del mundo, necesitó dos horas y 31 minutos para imponerse por 5-7, 6-3 y 6-1, en un duelo que comenzó cuesta arriba y terminó bajo el dominio de su raqueta.
Munar pareció tener el partido en sus manos cuando, después de estar 3-5 abajo, encadenó cuatro juegos consecutivos y aprovechó dos dobles faltas seguidas de Alcaraz para llevarse el primer parcial.
La reacción del campeón no tardó en aparecer, pues quebró el servicio de su rival en el primer juego del segundo set y, pese a ceder terreno nuevamente con su saque, recuperó el control desde el fondo de la pista.
Con el marcador igualado, Alcaraz soltó definitivamente las amarras y convirtió el tercer set en un monólogo, con cinco juegos consecutivos que lo dejaron a las puertas de una nueva conquista en la capital japonesa.
El triunfo prolongó además su dominio sobre los tenistas españoles, frente a quienes presenta ahora 21 victorias en 24 enfrentamientos, aunque una de sus tres derrotas anteriores había sido precisamente ante Munar, en Marbella en 2021.
A sus 23 años, el campeón de siete títulos de Grand Slam disputará en Tokio su cuarta final de la temporada y la primera desde su regreso tras una lesión en la muñeca, confirmando que aquel contratiempo ya quedó atrás.
Será también su final número 36 en el circuito, cifra que lo sitúa como el quinto español con más apariciones en esta instancia durante la Era Open, solo por detrás de Rafael Nadal, Manuel Orantes, David Ferrer y Carlos Moyá.
Alcaraz buscará ahora convertirse en el primer jugador que defiende con éxito el título de Tokio desde Pete Sampras, campeón de las ediciones de 1993 y 1994, para cerrar con otra página histórica una semana marcada por las remontadas.
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