La declaración coincide con los enfrentamientos entre las fuerzas gubernamentales yemeníes y los hutíes, en el marco de una ofensiva anunciada por el gobierno yemení y de reportes sobre avances de sus fuerzas.
La cancillería saudí expresó su «enérgica condena» a los ataques que atribuyó a los hutíes contra civiles, instalaciones civiles y económicas y lugares religiosos en el territorio del Reino. Según el comunicado, los ataques han afectado también a ciudades como Riad, Abha, Khamis Mushait, Jazan, Najran, Taif y Yanbu, así como a buques saudíes en el sur del mar Rojo y en las proximidades del estrecho de Bab Al-Mandab.
El Ministerio afirmó además que instalaciones energéticas saudíes han sido objeto de ataques, con víctimas civiles y daños materiales.
Asimismo, sostuvo que los hutíes han lanzado misiles y drones hacia La Meca y Medina, acusación que el movimiento yemení negó.
«Desde el golpe de Estado perpetrado por los hutíes contra el gobierno legítimo yemení en 2014, el Reino ha realizado esfuerzos incansables y continuos para apoyar la consecución de una solución política integral y sostenible en Yemen», señaló la cancillería.
Añadió que los hutíes, según su versión, han rechazado las iniciativas de paz y optado por intensificar sus operaciones militares, con consecuencias humanitarias y económicas para Yemen.
Riad reivindicó además su «derecho inherente a defender su territorio, recursos, soberanía y la seguridad de sus ciudadanos y residentes», así como a adoptar las medidas que considere necesarias de conformidad con el derecho internacional.
El Ministerio reiteró su apoyo político y militar al Consejo de Liderazgo Presidencial, al gobierno yemení y a la población del país, y llamó a la comunidad internacional a respaldar a las autoridades reconocidas internacionalmente y a contener las amenazas que, según afirmó, representan los hutíes para Yemen y la región.
La declaración se produjo después de que el presidente del Consejo de Liderazgo Presidencial de Yemen, Rashad al-Alimi, anunciara el lunes el comienzo de la operación militar denominada «Amanecer de Yemen» contra los hutíes.
Al-Alimi presentó la operación como una iniciativa destinada a «restaurar las instituciones estatales, liberar la capital, Saná, y poner fin al golpe de Estado hutí».
Posteriormente, las fuerzas gubernamentales yemeníes anunciaron haber tomado el control de Bab al-Mandab y de la ciudad de Mocha, además de avanzar en sectores de la costa occidental.
otf/mche





