Durante una reunión de coordinación con aliados, Lula sostuvo que no identifica razones económicas, sociales o políticas que impidan su reelección y llamó a sus partidarios a disputar durante los próximos 20 días el voto que definirá los comicios.
«Estoy convencido de que no hay ninguna razón para que no seamos elegidos presidente de la República en el segundo turno», afirmó el mandatario, según reportó el portal UOL.
Con todas las urnas escrutadas, Flávio Bolsonaro obtuvo 47,03 por ciento de los votos válidos, frente a 45,16 por ciento de Lula, y ambos se medirán en la segunda vuelta de la elección presidencial, que se celebrará el 25 de octubre.
Lula también cuestionó la presentación del hijo mayor del expresidente Jair Bolsonaro como candidato antisistema.
«Este país tuvo un candidato que ganó las elecciones antisistema y él es la cara del sistema», dijo el presidente, quien sostuvo que su candidatura es la única que puede ser considerada antisistema.
El mandatario incluyó, además, la seguridad pública entre los asuntos centrales de la disputa y defendió una mayor cooperación entre el Gobierno federal y los estados.
Según Lula, las políticas aplicadas hasta ahora no han permitido contener al crimen organizado y reclamó la aprobación de la propuesta de enmienda constitucional sobre seguridad pública.
En su intervención, el mandatario criticó asimismo al Supremo Tribunal Federal (STF), al afirmar que su Gobierno está «cargando en las espaldas» con lo que calificó de «promiscuidad» establecida en la máxima corte brasileña.
La declaración se produjo en un contexto de cuestionamientos sobre relaciones entre integrantes del STF y el empresario Daniel Vorcaro, expropietario del Banco Master, quien se encuentra preso preventivamente desde marzo en medio de una investigación sobre fraudes financieros y organización criminal.
El presidente reconoció su frustración por no haber conseguido la victoria en la primera vuelta y criticó a Flávio Bolsonaro, a quien calificó de «heredero del fascismo».
Los dos candidatos disponen ahora de tres semanas para buscar el voto de los electores que apoyaron a las demás candidaturas, en una segunda vuelta marcada por una diferencia de 1,87 puntos porcentuales en la primera etapa.
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