En el comunicado, el titular de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) lamentó que a más de tres mil millones de personas en el mundo se les niegue ese derecho humano fundamental y recordó que mil millones viven en asentamientos informales y barrios marginales.
También señaló que una cifra mucho más elevada carece de hogar o fue desplazada debido a conflictos, desastres y el cambio climático.
Invertir en viviendas y transformar los asentamientos reduce la pobreza, combate la desigualdad, fortalece la resiliencia climática y fomenta sociedades pacíficas e inclusivas, afirmó.
Esto exige una acción coordinada a todos los niveles: los gobiernos nacionales y locales deben formular políticas audaces, establecer alianzas y fundamentar sus decisiones en datos sólidos, añadió.
Asimismo, instó a reformar la arquitectura financiera internacional para movilizar el financiamiento que los países en desarrollo necesitan para invertir en el sector a gran escala.
Tratemos a la vivienda como un bien público y construyamos un mundo donde todos tengan un lugar al que llamar hogar, concluyó.
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