El mandatario divulgó en su cuenta de la red social X que, de acuerdo con la información inicial, la carga era transportada desde Mondomo hacia Cali, la capital departamental del vecino Valle del Cauca, y que sería utilizado para atacar a la Fuerza Pública y a la población civil.
En el mensaje especificó que se investiga la procedencia y a quiénes pertenecería el cargamento, cuya detonación en una zona poblada, según alertó, “podría causar numerosas víctimas y graves daños a viviendas, comercios e infraestructura”.
De acuerdo con los protocolos, los explosivos encontrados serán detonados de manera controlada.
El departamento de Cauca, ubicado en el suroeste del país, enfrenta actualmente una difícil situación de orden público.
Durante la víspera, se conoció que tres personas fueron asesinadas como consecuencia de un ataque con armas de fuego ocurrido durante la noche anterior justamente en Santander de Quilichao.
Según reveló el Instituto de Estudios para el Desarrollo y la Paz, el hecho constituyó la masacre número 96 registrada en Colombia durante el año en curso.
Por otra parte, los pobladores del corregimiento El Pedregal, en el municipio caucano de Inzá, se encuentran confinados debido a los enfrentamientos entre grupos armados, en este caso el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y del autodenominado Estado Mayor Central, al mando de alias “Iván Mordisco”.
El diario El Espectador reportó que un civil resultó herido durante los combates, sin ofrecer mayores detalles sobre su identidad o estado de salud.
El Ejército Nacional, por su parte, informó que en zona rural de Inzá, tropas de la Brigada 29, con capacidades diferenciales y apoyo de la División de Aviación de Asalto Aéreo, realizan operaciones para reforzar la seguridad y protección de la población civil.
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