En la madrugada de este miércoles un grupo de entre seis y 10 hombres vestidos con prendas similares a uniformes policiales y militares ingresó a una empresa de seguridad y sustrajo 42 armas en el norte de Guayaquil.
Los individuos simularon un operativo del Bloque de Seguridad, estructura que coordina a las fuerzas policiales y militares ecuatorianas en la lucha contra el crimen organizado, para acceder a las instalaciones alrededor de las 03:30 (hora local).
Según información preliminar divulgada por el portal de noticias Primera Plana, los asaltantes se llevaron 30 armas de fuego, 12 armas no letales y una cantidad de dinero aún no determinada, antes de escapar en una camioneta y un vehículo tipo SUV.
Dos personas fueron detenidas y parte del armamento fue recuperado, aunque las autoridades todavía no han precisado cuántas armas fueron encontradas.
Paralelamente, en Machala, capital de la provincia de El Oro, en la costa sur del país, un ataque con explosivos dañó tres viviendas la noche del martes, aunque no hubo personas heridas.
Versiones recogidas por la Policía indicaron que dos hombres que se movilizaban en una motocicleta aprovecharon un corte de electricidad en el sector y colocaron el artefacto en la entrada de una vivienda de dos pisos que permanecía abandonada desde hacía unos tres meses.
Unos 30 minutos después de ese hecho, tres personas murieron en otro ataque armado ocurrido en la ciudadela Las Brisas, también en Machala.
Otro hecho ocurrido en las últimas horas tuvo lugar en Guayaquil, donde habitantes del Guasmo Central encontraron la noche del martes restos humanos distribuidos en tres bolsas abandonadas en una esquina.
En tanto, las autoridades anunciaron la captura de 11 presuntos integrantes de una estructura criminal vinculada con una facción de Los Lobos, una de las principales organizaciones delictivas de Ecuador.
De acuerdo con el ministro del Interior, John Reimberg, entre los detenidos está Jonathan C., alias El Parce, señalado como presunto cabecilla de una red dedicada a extorsión, robos, tráfico de drogas, blanqueo de capitales y otros delitos.
La operación se desarrolló en las provincias de Pichincha, Cotopaxi, Tungurahua y Santa Elena con la participación de unos 100 policías y 14 fiscales, quienes realizaron 15 allanamientos.
Estos sucesos tienen lugar a pesar de la declaratoria de estado de excepción vigente en ocho provincias y tres cantones del país como parte de la estrategia gubernamental para enfrentar al crimen organizado.
Pese a la militarización, toques de queda, operativos conjuntos con fuerzas extranjeras y otras medidas, los hechos violentos persisten en el país, que acumula cinco mil 677 homicidios entre enero y septiembre de este año.
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