En un video divulgado en redes sociales, Lula mostró el titular del diario Folha de S. Paulo sobre un ajuste fiscal de hasta 250 mil millones de reales (50 mil millones de dólares) atribuido al equipo económico de su adversario.
De acuerdo con el gobernante, cuando se habla de un recorte de esa magnitud, resultarán afectados programas como Pé-de-Meia, Farmacia Popular, Mi Casa, Mi Vida, alimentación escolar y Gas del Pueblo, además de los reajustes reales del salario mínimo y las jubilaciones.
Los cinco programas atienden distintas necesidades sociales: Pé-de-Meia incentiva la permanencia de estudiantes de secundaria pública; Farmacia Popular facilita el acceso a medicamentos; Mi Casa, Mi Vida amplía el acceso a vivienda; la alimentación escolar garantiza comidas a alumnos de la educación básica pública; y Gas del Pueblo subsidia cilindros de gas de cocina para familias de bajos ingresos.
“Cada vez que alguien de la élite habla de cortar, corta al pueblo, corta la sangre del pueblo y no corta a los ricos”, afirmó Lula, quien aseguró que su Gobierno mantendrá y mejorará las políticas sociales.
La declaración afloró después de que Folha informara que el equipo económico de Flávio estudia un ajuste fiscal equivalente a cerca del dos por ciento del Producto Interno Bruto, con medidas dirigidas principalmente a contener el crecimiento de los gastos obligatorios.
Según el periódico, el paquete contempla desvincular los reajustes de las jubilaciones del Instituto Nacional del Seguro Social y del Beneficio de Prestación Continuada de los aumentos reales del salario mínimo.
De aplicarse esa estrategia, cuando el salario mínimo aumente por encima de la inflación, las jubilaciones y beneficios asistenciales podrían recibir un reajuste menor o limitado al Índice Nacional de Precios al Consumidor.
El equipo también estudia modificar los pisos constitucionales de salud y educación para que sus recursos sean corregidos únicamente por la inflación, en lugar de mantener su vinculación con la evolución de los ingresos federales.
La campaña de Flávio niega que esas medidas constituyan propuestas oficiales y el propio candidato afirmó que mantendrá los reajustes de las jubilaciones por encima de la inflación, pero las informaciones sobre el tema han despertado alarmas en varios sectores.
El debate en cuestión ocurre durante la campaña para la segunda vuelta presidencial del 25 de octubre, en la que Lula enfrentará a Flávio Bolsonaro, luego de que este último quedara a la cabeza en la primera vuelta celebrada el pasado domingo.
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