Según divulgó Radio 580, el médico adjunto y cardiólogo intervencionista del hospital Fernando Vélez Paiz, Bayardo Ordoñez, destacó los avances alcanzados por la cardiología nicaragüense y el acceso de la población a procedimientos de elevados costos en el sector privado.
El especialista explicó que algunos de estos tratamientos requieren dispositivos cuyo valor supera los 25 mil dólares por unidad, mientras que en Nicaragua son proporcionados gratuitamente a los pacientes a través del sistema público de salud.
Como parte de este desarrollo, el equipo de cardiología intervencionista ha realizado más de 22 sustituciones de válvula aórtica transcatéter (TAVI), procedimiento de alta complejidad que permite tratar determinadas enfermedades cardíacas mediante técnicas mínimamente invasivas.
Ordoñez señaló que estas intervenciones se realizan mediante el acceso por la pierna o la mano, lo que favorece una recuperación más rápida y reduce el tiempo de hospitalización, que puede limitarse a unas 24 horas en determinados casos.
El especialista resaltó además la tecnología disponible en el Hospital Fernando Vélez Paiz, que cuenta con una sala equipada con un sistema Azurion 7 de Philips, utilizado para procedimientos cardiovasculares intervencionistas.
Según indicó, el equipo representa una inversión superior a 15 millones de dólares y permite desarrollar procedimientos especializados con tecnología de alta precisión.
El cardiólogo destacó que la infraestructura y el equipamiento disponibles han contribuido al fortalecimiento de la atención cardiovascular especializada en el país.
Actualmente, el hospital desarrolla, del 6 al 9 de octubre, una jornada de intervenciones cardíacas de alta complejidad, mediante la cual se brinda atención a más de 34 pacientes procedentes de diferentes departamentos de Nicaragua.
Ordoñez destacó que la coordinación entre los equipos médicos y los procesos de atención permite agilizar los procedimientos, al señalar como ejemplo que una sustitución valvular aórtica puede completarse dentro de una semana desde la preparación del paciente hasta la intervención.
«La logística es tan buena que hemos logrado hacer una cirugía de sustitución valvular aórtica prácticamente en menos de una semana», afirmó el especialista.
El médico atribuyó estos resultados a la coordinación de los equipos y a la aplicación de protocolos establecidos para garantizar una atención oportuna a los pacientes que requieren procedimientos cardiovasculares de alta complejidad.
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