El paquete en análisis busca un ajuste fiscal equivalente a cerca del dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) y contempla cambios en jubilaciones, asistencia social, salud y educación.
Según el diario, la estrategia desvincularía los reajustes de las jubilaciones del Instituto Nacional del Seguro Social (INSS) y del Beneficio de Prestación Continuada (BPC) de los aumentos reales del salario mínimo.
De esta manera, cuando el salario mínimo aumente por encima de la inflación, las jubilaciones y beneficios asistenciales podrían recibir un reajuste menor o limitado al Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC).
La medida preservaría el valor real de los beneficios, pero impediría el impacto de los aumentos reales del salario mínimo sobre el gasto previsional.
El paquete también contempla modificar los pisos constitucionales de salud y educación para que sus recursos sean corregidos solamente por la inflación, en lugar de mantener su actual vinculación con los ingresos federales.
Las propuestas fueron presentadas, según el periódico, por interlocutores de la campaña en encuentros con empresarios y representantes del mercado financiero realizados durante este año, y algunas también fueron comunicadas directamente a periodistas de Folha.
Sin embargo, la campaña de Flávio negó que esas medidas representen una posición oficial de la candidatura, mientras el propio senador afirmó hoy que mantendrá los reajustes de las jubilaciones por encima de la inflación y rechazó que pretenda modificar la actual forma de corrección de esos beneficios y del BPC para reducir gastos.
No obstante, las informaciones sobre el eventual paquete generaron cuestionamientos. El columnista Leonardo Sakamoto, del portal UOL, sostuvo que Flávio debería aclarar al electorado si mantendrá la actual política de aumento real del salario mínimo y si garantizará los mismos incrementos a jubilaciones y beneficios vinculados al piso nacional.
Sakamoto señaló que cerca del 70 por ciento de los beneficios pagados por el INSS corresponde al salario mínimo y advirtió que limitar esos reajustes a la inflación supondría una menor evolución de los ingresos para los beneficiarios respecto de las reglas actuales.
El columnista cuestionó además la diferencia entre las señales de austeridad dirigidas al mercado y la falta de claridad ofrecida a los electores de menores ingresos.
Por su parte, el columnista Josias de Souza consideró en ese mismo portal que el llamado “tijeretazo” es selectivo, pues las medidas conocidas concentran el ajuste en jubilaciones, BPC, salud y educación.
A su juicio, el Gobierno buscaría el equilibrio fiscal a costa de jubilados, beneficiarios del BPC y usuarios de hospitales y escuelas públicas, mientras quedarían preservados beneficios tributarios e incentivos que favorecen a los sectores más ricos.
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