La PEC 221/2019, que busca poner fin a la denominada escala 6×1 —seis días de trabajo por uno de descanso—, será discutida a partir de las 14:00, como parte del proceso previo a su votación en primera ronda.
En total, el proyecto requiere el respaldo de al menos tres quintas partes del Senado, equivalente a 49 de los 81 legisladores, en dos rondas de votaciones.
La líder del Gobierno en la Cámara Alta, Teresa Leitão, del Partido de los Trabajadores (PT), informó ayer que está reuniendo firmas para solicitar un calendario especial que permita acelerar el análisis de la propuesta y concluir su tramitación durante la actual legislatura.
La senadora rechazó que la discusión deba quedar para la próxima composición del Senado y recordó que los actuales parlamentarios mantienen sus mandatos hasta el 31 de enero de 2027.
Durante los debates, el senador Paulo Paim, también del PT, defendió la reducción de la jornada sin disminución salarial y citó experiencias internacionales que, según afirmó, muestran que menores cargas horarias pueden coexistir con el mantenimiento o incremento de la productividad.
Entre los países mencionados figuran Chile, Colombia, México, Francia, Portugal, Bélgica y Corea del Sur, que han reducido o prevén reducir legalmente la duración de la jornada laboral.
Paim sostuvo además que trabajadores con mayor tiempo de descanso pueden cometer menos errores y sufrir menos accidentes, además de mejorar el equilibrio entre vida profesional y personal.
El senador Marcelo Castro, del Movimiento Democrático Brasileño, consideró que la digitalización, la robotización y la expansión del trabajo remoto favorecen actualmente la adopción de una jornada de cinco días laborales por dos de descanso.
Por su parte, senadores de la oposición vinculados al bolsonarismo intentan postergar la votación hasta después del 25 de octubre, fecha de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre el presidente Luiz Inácio Lula da Silva, quien respalda la PEC, y el senador Flávio Bolsonaro, defensor de una propuesta alternativa.
El legislador Rogério Marinho, del Partido Liberal y coordinador de la campaña presidencial de Flávio Bolsonaro, afirmó que la oposición no se niega a discutir la jornada laboral, pero consideró inconveniente votar ahora una cuestión de esa importancia.
La senadora Tereza Cristina, del Partido Progresistas, actuó como portavoz de la oposición ante el presidente del Senado, Davi Alcolumbre, para solicitar el aplazamiento.
Sin embargo, el titular de la Cámara Alta reafirmó que seguirá el reglamento y señaló que el pleno puede acelerar la tramitación si así lo decide.
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