El Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), el Gobierno y el Delegado Presidencial en la Región Metropolitana de Santiago entregaron los datos preliminares, mientras continúan las labores de limpieza.
De acuerdo con el ministro del Interior, Claudio Alvarado, se mantiene la cifra de seis lesionados, incluido un bebé de un año de edad quien sufrió una fractura debido al impacto de la masa de lodo desplazada desde la parte media y baja de la cordillera de Los Andes.
Agregó que hasta el momento no hay reporte de ninguna persona desaparecida durante la emergencia y descartan por ahora la existencia de víctimas fatales, a pesar de la magnitud del desastre.
El Senapred precisó que, debido a la rapidez de los acontecimientos, apenas una media hora, no hubo tiempo de emitir una alerta de evacuación por las vías acostumbradas.
Además de las precipitaciones intensas en pocos minutos, investigan la eventual tupición de un canal subterráneo de evacuación de agua de lluvias en la intersección de Álvaro del Portillo con Avenida La Plaza.
También analizan el efecto por la pérdida de bosques debido a un intenso incendio forestal ocurrido el año pasado en las cercanías de Quebrada Honda, que destruyó miles de árboles.
En estos momentos los trabajos están concentrados en retirar decenas de automóviles que fueron arrastrados por la torrentada antes de que seque el lodo donde quedaron atrapados.
Asimismo, retiran de las calles barro, arena y rocas de pequeño y mediano tamaño arrastradas por la riada.
A los medios propios del municipio y la delegación presidencial, durante la noche pasada se sumó el ejército.
Las Condes continúa bajo estado de catástrofe y otras nueve comunas de la capital ubicadas en las estribaciones de la cordillera de Los Andes fueron declaradas en alerta roja, lo cual implica la suspensión de actividades docentes hasta nuevo aviso.
El delegado presidencial regional, German Codina, estimó que la retirada de lodo y piedras de las calles demorará varios días, pero la recuperación total tras el desastre será de semanas o meses.
Mientras, en la comuna de Talagante las autoridades decidieron la evacuación preventiva de unas 600 familias, que fueron ubicadas en albergues habilitados en dos escuelas.
Las lluvias continuarán este viernes, aunque con menor intensidad, pero el lunes está pronosticado el ingreso de un nuevo sistema frontal que afectará el norte chico, el centro y el sur del país.
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