La directora general de la entidad, Amy Pope, declaró que casi toda la población gazatí continúa necesitando ayuda para disponer de refugios adecuados, aproximadamente un año después de la entrada en vigor del acuerdo de alto el fuego, el 10 de octubre de 2025.
Pope explicó que los suministros disponibles mediante el mecanismo conjunto de abastecimiento humanitario de la OIM y sus socios cubren apenas el 17 por ciento de las necesidades de alojamiento identificadas para el invierno, mientras comienzan las lluvias.
La funcionaria alertó que las familias afrontan su cuarto invierno sin protección adecuada frente al frío, las inundaciones y las precipitaciones, después de años de desplazamientos y destrucción generalizada.
Según la organización, la insuficiencia de fondos y las restricciones a la entrada de materiales esenciales dificultan la respuesta humanitaria.
Pope reclamó que los suministros lleguen con rapidez, regularidad y en cantidades acordes con las necesidades de la población.
La OIM indicó que más de la mitad de las tiendas de campaña y los refugios temporales existentes están tan deteriorados que necesitan ser reemplazados. Esas estructuras fueron concebidas como soluciones de emergencia, con una vida útil habitual de entre seis y 12 meses.
Ante la falta de alternativas, numerosas familias permanecen en edificios dañados por los bombardeos, lo que las expone a riesgos de derrumbe. En agosto, una organización asociada identificó más de tres mil 600 inmuebles considerados inseguros y con peligro de colapso.
La entidad y sus socios estiman que alrededor de 1,8 millones de personas viven en centros de desplazamiento distribuidos por la Franja, muchos ubicados en zonas vulnerables a las inundaciones.
La advertencia se produce cuando se cumple un año del alto el fuego. Según el Ministerio de Salud de Gaza y la Oficina de Medios del Gobierno gazatí, desde la entrada en vigor del acuerdo han muerto mil 471 palestinos y otros cinco mil 189 han resultado heridos, en medio de miles de incidentes denunciados como violaciones de la tregua.
Desde octubre de 2023, más de 74 mil palestinos han muerto y más de 175 mil han resultado heridos, según los balances de las autoridades sanitarias de Gaza. La guerra también ha causado una destrucción extensa de viviendas e infraestructuras y el desplazamiento de gran parte de la población.
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