En declaraciones al portal iraní Nour News, el legislador sostuvo que Teherán no tiene como objetivo desarrollar armas nucleares y defendió sus actividades de enriquecimiento como parte de los derechos que, según afirmó, le reconoce el Tratado de No Proliferación Nuclear (TNP).
Boroujerdi señaló que esas actividades responden a las necesidades del país y rechazó que Washington tenga derecho a interferir en ellas.
Asimismo, instó a Estados Unidos a prestar atención a su propio arsenal nuclear y recordó que fue el único país que utilizó armas atómicas en un conflicto bélico.
Las declaraciones se produjeron después de que Mohammad Eslami, jefe de la Organización de Energía Atómica de Irán, reafirmara el jueves que su país no renunciará al enriquecimiento de uranio, al que calificó de componente esencial del programa nuclear nacional.
Por su parte, el vicepresidente estadounidense, J. D. Vance, afirmó el martes que Teherán debía reducir sustancialmente esas actividades para cumplir las exigencias de Washington y avanzar hacia el fin del conflicto entre ambos países.
En virtud del acuerdo nuclear de 2015, Irán limitó el enriquecimiento de uranio al 3,67 por ciento. Tras la retirada unilateral de Estados Unidos del pacto en 2018, durante la primera presidencia de Donald Trump, y la reimposición de sanciones, Teherán elevó ese nivel al 60 por ciento.
Antes del inicio de las hostilidades, el 28 de febrero, el ministro iraní de Asuntos Exteriores, Abbas Araghchi, manifestó la disposición de su país a reducir el enriquecimiento mediante negociaciones, pero descartó aceptar la exigencia estadounidense de detenerlo por completo.
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