Según informó la administración aeroportuaria, de acuerdo con el protocolo, las interrupciones permiten inspeccionar las pistas, calles de rodaje, plataformas y demás instalaciones, con el propósito de verificar que reúnan las condiciones necesarias para garantizar la seguridad de las operaciones.
Una vez concluidas las revisiones y comprobado el estado de la infraestructura, los vuelos se reanudan. Sin embargo, el procedimiento debe repetirse ante cada nuevo movimiento telúrico percibido en la terminal.
Tocumen indicó que coordina con las aerolíneas la reorganización de los itinerarios, aunque advirtió que las interrupciones pueden ocasionar nuevos retrasos y modificaciones en los horarios programados.
Usuarios de redes sociales reportaron demoras de hasta ocho horas y dificultades en la atención, en medio de las interrupciones y los ajustes operativos posteriores al sismo.
El gerente general de la terminal aérea, José Ruiz , explicó que estas situaciones afectan la conectividad aérea, pues alteran la programación de los vuelos y las conexiones de los pasajeros.
Las aerolíneas deben ajustar sus itinerarios y recuperar esa programación toma tiempo, especialmente cuando se presentan nuevas interrupciones, señaló el funcionario.
Asimismo, precisó que el aeropuerto trabaja de conjunto con las compañías aéreas para reorganizar las operaciones, pero recalcó que la seguridad prevalece sobre el cumplimiento de los horarios.
Como parte de la respuesta al terremoto, las autoridades aeroportuarias activaron los protocolos de emergencia, realizaron una evacuación preventiva e inspeccionaron las instalaciones antes de reanudar los servicios.
La administración subrayó que una revisión anterior no sustituye las verificaciones requeridas después de una nueva réplica, por lo que las pausas operativas responden a un criterio preventivo.
El terremoto de magnitud 7,5 que estremeció a Panamá el viernes 9 de octubre puso a prueba la infraestructura, los sistemas de emergencia y la capacidad de respuesta de las autoridades.
Las evaluaciones preliminares apuntan a daños materiales en varias localidades del interior del país, sin reportes iniciales de víctimas fatales.
Segun el Instituto de Geociencias de la Universidad de Panamá, se han registrado 135 réplicas en las primeras 20 horas a un ritmo aproximado de siete movimientos por hora, cuatro de ellos de magnitud, 6,9, 6,5, 6,2 y 6,1, en ese orden.
Le entidad explicó que el terremoto la víspera es atribuido al sistema de fallas Azuero-Soná, y se prolongó durante unos 40 segundos.
Ante ese escenario, las autoridades examinan de manera sistemática infraestructuras estratégicas, entre ellas puentes, puertos, carreteras y las instalaciones vinculadas al Canal de Panamá.
La atención sobre el sistema canalero responde también a su importancia para el abastecimiento de agua potable a sectores de la población metropolitana, función que se suma a su relevancia para el comercio marítimo internacional.
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