El coronel Lenin Peralta, jefe policial de la subzona, informó a la prensa local que la alerta llegó al Servicio Integrado de Seguridad ECU 911 y los agentes inspeccionaron el centro penitenciario.
Los uniformados encontraron un agujero en una celda del segundo piso del pabellón D, correspondiente a la etapa de máxima seguridad, donde estaban recluidos los seis hombres.
Según Peralta, los fugitivos aprovecharon un conducto destinado a tuberías, que conecta distintas partes del pabellón y anteriormente se utilizó para ocultar objetos prohibidos.
Desde allí recorrieron unos 80 metros hasta llegar a un río que conduce al exterior del recinto.
La crecida del caudal dificultó la identificación de huellas que permitieran determinar la ruta que siguieron.
Tres de los fugados estaban recluidos por violación, uno por asesinato, otro por robo y el sexto por tenencia de drogas, detalló el jefe policial.
Los investigadores no encontraron escombros recientes dentro de la celda, por lo que presumen que los trabajos para abrir la salida comenzaron varios días antes de la evasión.
Peralta señaló, además, que las cámaras de vigilancia de la zona interior de máxima seguridad estaban dañadas y no había dispositivos operativos de videovigilancia en el exterior del pabellón.
La Policía y las Fuerzas Armadas realizan requisas en las instalaciones, rastreos y sobrevuelos con drones para localizar a los seis reos, mientras los equipos de inteligencia e investigación también recopilan información.
Desde 2021, alrededor de 600 presos fueron asesinados dentro de los centros penitenciarios, la mayoría en masacres vinculadas a esas disputas.
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