Durante un discurso pronunciado tras una reunión del gabinete en el Complejo Presidencial de Ankara, Erdoğan rechazó los ataques del 10 de octubre contra la terminal aérea saudí que, según afirmó, causaron 12 muertos y 309 heridos.
El mandatario advirtió sobre la expansión de los conflictos en la región y señaló que la inestabilidad se extiende desde Líbano hasta Yemen e Irán.
Asimismo, afirmó que algunos actores recurren a fuerzas interpuestas para dirimir sus diferencias y sostuvo que Türkiye refuerza su papel como espacio de estabilidad, seguridad y paz en medio de las crisis regionales.
Erdoğan defendió la solución de las disputas mediante el diálogo y la diplomacia, en lugar de la confrontación militar, y abogó porque los países de la región asuman un papel central en la resolución de sus propios problemas.
También subrayó que la política de Ankara se fundamenta en el respeto mutuo a la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
En referencia a los ataques contra el aeropuerto de Riad, reiteró el respaldo de Türkiye a Arabia Saudita y calificó esas acciones de ilegales e inhumanas.
Según datos oficiales, el aeropuerto fue atacado el sábado con un saldo de 13 fallecidos de distintas nacionalidades y más de 300 heridos, cifras que difieren de las mencionadas por Erdoğan en su discurso.
Desde el 5 de octubre, cinco aeropuertos saudíes fueron blanco de 10 ataques, que dejaron 19 muertos y cientos de heridos, además de daños materiales e interrupciones del tráfico aéreo.
Estos incidentes se producen en un contexto de escalada militar entre Arabia Saudita y el movimiento hutí que, según el texto, se prolonga desde julio del año pasado e incluye ataques contra instalaciones de aviación civil y del sector energético del reino.
npg/mche





