Mediante un comunicado, la institución describió que elementos a bordo de la unidad CHI-119 dejaron lesionada a una ciudadana que se conducía en su motocicleta, ante lo cual desplegó un equipo de su Inspectoría General.
Los involucrados quedaron a disposición del Ministerio Público y de los tribunales de justicia correspondientes para que respondan por los delitos de conducción bajo efectos de licor, lesiones, omisión de auxilio e incumplimiento de deberes, acotó.
De igual forma se investigará con Inspectoría General la falta de supervisión de los mandos inmediatos, enfatizó en el texto.
En el ámbito administrativo, subrayó, iniciamos el proceso disciplinario para su destitución.
La fuerza del orden interior enfatizó que no tolerará ni encubrirá ningún acto arbitrario, negligente o delictivo que atente contra la integridad ciudadana y deshonre el uniforme policial.
Precisó que mantiene comunicación y seguimiento al estado de salud de la víctima, mientras reafirmó el compromiso de colaborar de manera transparente e irrestricta con las autoridades competentes.
Medios locales de prensa detallaron que los agentes tras provocar el percance intentaron darse a la fuga y arrastraron la motocicleta enganchada a la autopatrulla a lo largo de dos o tres cuadras.
Luego descendieron e intentaron huir, pero vecinos y testigos del sector los persiguieron y lograron retenerlos. Además, localizaron dentro del vehículo varias latas de bebidas alcohólicas.
La problemática de la corrupción y el abuso de fuerza dentro de la PNC de Guatemala es un tema recurrente y sistémico que afecta directamente la credibilidad de la institución y la seguridad de la ciudadanía.
El encubrimiento de faltas graves e incumplimiento del deber forma parte de las denuncias frecuentes. Casos como este, según analistas, reflejan serias fallas en la disciplina y la supervisión directa.
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