Al intervenir en la jornada inaugural del Foro Mundial de Alimentación, organizado en la capital italiana por la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el mandatario precisó que la capacitación técnica es una de las acciones inaplazables.
Añadió en tal sentido la transferencia tecnológica y la movilización de recursos destinados a la inversión en el sector agrícola en los países menos desarrollados.
La seguridad alimentaria es una prioridad que solo se conseguirá en el marco de un esfuerzo conjunto con responsabilidades acordes con las posibilidades de cada quien, dijo el jefe de Estado angoleño.
Igualmente se refirió a la importancia de la participación de los sectores privado y estatal, las organizaciones no gubernamentales, los centros de investigación y la sociedad civil, para garantizar un abordaje integral del problema y buscar una solución también integral.
Insistió en que se debe trabajar para perfeccionar la cooperación institucional y abandonar la lógica asentada en la dominación de unos sobre otros, lo cual inviabiliza el diálogo y genera confrontaciones.
Lourenço enfatizó en que la erradicación del hambre exige respuestas colectivas y consideró que el Foro Mundial de Alimentación es la plataforma adecuada para buscar una arquitectura de seguridad alimentaria que tenga en cuenta los factores de naturaleza política, financiera, científica y otros que intervienen en las posibilidades de mejorar las capacidades agrícolas.
“La innovación debe ser vista de una forma abarcadora y no circunscrita solamente a una dimensión tecnológica”, subrayó el mandatario angoleño.
Mencionó la contradicción que existe en la abundancia de alimentos que tienen los países desarrollados mientras millones de personas tienen dificultades para acceder a estos.
Asimismo, aludió al impacto de los conflictos armados y el cambio climático en este tema, pues el primero no sólo paraliza o disminuye las capacidades de producción de los países involucrados, sino que también impacta las cadenas de distribución globales; en tanto los segundos afectan todo lo relacionado con la agricultura.
Abordó, igualmente, el enorme potencial que posee África para desarrollar una agricultura floreciente, mas apuntó que el continente se ve afectado por diversos factores.
“Tenemos el desafío de revertir ese cuadro con políticas realistas basadas en nuestras capacidades y utilización de medios técnicos, el mejoramiento de nuestras prácticas asentadas sobre los conocimientos tradicionales y en la formación de las personas a todos los niveles”, acotó.
Agregó que el continente precisa también de inversionistas con recursos y tecnologías.
Comentó las acciones de Angola para contrarrestar los efectos de la sequía en el sur del país y contribuir al combate contra el hambre y la pobreza, además del proyecto del Corredor de Lobito, que también impacta en el desarrollo agrícola.
Destacó la contribución de la FAO en su país y la importancia del foro, y presentó la candidatura de la angoleña Josefa Sacko a directora general de la FAO.
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