Beirut justifica negociaciones con Israel para evitar mayores daños

Beirut, 13 oct (Prensa Latina) El presidente libanés, Joseph Aoun, afirmó hoy que su país optó por negociar con Israel para evitar mayores daños, al considerar que la continuación de la guerra no conducirá a resultados positivos.

Durante un encuentro con una delegación de antiguos alumnos del Colegio Mont La Salle, en el Palacio de Baabda, el mandatario explicó que las conversaciones buscan poner fin al estado de hostilidad, lograr la retirada de las fuerzas israelíes del territorio libanés, facilitar el retorno de los desplazados, liberar a los presos e iniciar la reconstrucción.

Según un comunicado de la Presidencia, Aoun reconoció que el acuerdo alcanzado no es ideal, pero sostuvo que ha limitado la expansión de los ataques israelíes.

El jefe de Estado señaló que las agresiones continúan en el sur del país y aseguró que las autoridades trabajan para reducirlas.

Argumentó que las guerras concluyen mediante una victoria decisiva o por la vía de la negociación, y defendió esta última como la opción para evitar nuevas pérdidas.

Aoun subrayó que la población del sur está agotada por el conflicto y desea vivir en condiciones de seguridad.

También destacó la atención prestada por Estados Unidos a la situación libanesa, aunque advirtió que los objetivos aún no se han alcanzado y que el proceso avanza gradualmente.

El 26 de junio, Líbano e Israel firmaron un acuerdo marco bajo auspicios estadounidenses para negociar arreglos de seguridad dirigidos a poner fin al conflicto. Entre los asuntos abordados figuran la retirada israelí, la cuestión del armamento y la reconstrucción.

Sin embargo, según el reporte, Israel mantiene sus ataques en el sur libanés y conserva fuerzas en territorio del país, situación que dificulta el regreso de los desplazados y las labores de reconstrucción.

En el plano económico, Aoun indicó que Líbano registró un crecimiento cercano al cuatro por ciento el año pasado, acompañado de un aumento de los activos del Banco Central y un superávit en la balanza de pagos. Las previsiones apuntaban a un crecimiento del seis por ciento para este año, pero la guerra ha frenado las perspectivas de desarrollo.

El mandatario aseguró que las tensiones regionales e internacionales, incluidas las relacionadas con el golfo Pérsico y los estrechos de Ormuz y Bab el-Mandeb, así como las fluctuaciones de los precios del petróleo, repercuten en la economía mundial y afectan también a Líbano.

Atribuyó parte de las dificultades económicas a las consecuencias de la guerra y a prácticas comerciales especulativas, y sostuvo que el Estado tiene la responsabilidad de aliviar las cargas que soporta la población.

rgh/mche

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