En conferencia de prensa, Bukele explicó que la inyección de capital foráneo es la mayor de ocurrida en su país y sostuvo que esa inversión en energía, es el séptimo de los 10 impulsos económicos que anunció en febrero de 2022.
La financiación de Cox tendrá como destino crear infraestructura para la importación y distribución regional de gas natural por unos mil 800 millones de dólares; un plan de mejora en la gestión de recursos hídricos, con agua potable y saneamiento por 600 millones.
Unido a 200 millones de dólares en plantas solares y 300 millones en baterías para el almacenamiento de energía fotovoltaica con una capacidad de 440 megavatios que podrían llegar a mil megavatios en un futuro, detalló el presidente salvadoreño.
Al referirse a la inversión en infraestructura de gas natural, Bukele acotó que aportará dos beneficios: la generación eléctrica con 380 megavatios, y que ser la primera central de almacenamiento de gas natural en tierra permitirá generar y exportar ese combustible tanto a a nivel regional como a empresas interesadas.
El presidente salvadoreño resumió que el proyecto generará empleo, desarrollo, y producción, elementos vitales para el establecimiento de otras entidades en el país. También permitirá la disminución de la tarifa eléctrica a nivel nacional y dejar de depender de energías contaminantes.
Por su parte, Riquelme manifestó que El Salvador se convertirá en el “epicentro” de importación y distribución de gas en la región, lo cual permitirá al país “tener una solución de estabilidad para el crecimiento de los próximos años” y será “un polo de acción para la industria».
otf/tdd





