La Casa Blanca confirmó este martes que había solicitado la dimisión de Guilfoyle luego de trascender los informes en su contra.
En una publicación en X, escribió: “Estas acusaciones son falsas y tengo la intención de defender enérgicamente mi nombre, mi reputación y mi integridad”.
Más adelante subrayó que ella ha dedicado su “vida profesional a luchar por la justicia, a defender lo que es correcto y a salvaguardar los valores que hacen excepcional a Estados Unidos”.
Ayer se intensificaron las publicaciones sobre la diplomática, exconductora de Fox News. «Bueno, lo estamos analizando. Sí, no estamos satisfechos», había declarado Trump al hablar con los periodistas en el Jardín Sur de la Casa Blanca este lunes sobre los problemas de su exnuera.
La semana pasada, el diario The Wall Street Journal destapó la caja de Pandora cuando informó que Guilfoyle pidió a Eric Deters, un donante de Trump, que pagara una factura de tarjeta de crédito de 100 mil dólares y le indicó que lo hiciera mediante transferencia bancaria para evitar dejar rastro documental.
Todo ocurrió justo antes de su audiencia de confirmación, prometiéndole a cambio acceso a funcionarios de la actual administración.
Además, el tabloide británico The Daily Mail publicó que Guilfoyle había generado incomodidad entre el personal de la Embajada de Estados Unidos en Atenas y que la funcionaria había traspasado los límites del comportamiento apropiado para una alta representante del Gobierno de Estados Unidos en la nación europea.
A ella se le achacan comentarios que generaron controversia durante una cena privada en Atenas en marzo pasado, donde afirmó: «Podemos hacer esto en cualquier país que queramos. Podemos hacerlo aquí». Una declaración que fue interpretada entonces como una amenaza para tratar de influir en la política de Grecia.
Las imputaciones que han salido a la luz respecto a Guilfoyle, quien fue novia de Donald Trump Jr., hijo del presidente, han generado reacciones negativas en ambos partidos políticos.
El senador republicano John Barrasso (Wyoming) tildó de «inquietante» y «preocupante» lo que trascendió. «Y estoy seguro de que habrá una investigación. Supongo que el Departamento de Estado se encargará de llevarla a cabo», expresó durante una entrevista concedida a CBS News.
Los principales demócratas de las comisiones de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes y del Senado —el representante Gregory Meeks (Nueva York) y la senadora Jeanne Shaheen (Nuevo Hampshire)—, así como el miembro de mayor rango de la Comisión de Supervisión y Reforma Gubernamental de la Cámara, Robert García (demócrata por California), ya han solicitado que se investigue a Guilfoyle.
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