Durante una ceremonia en el Palacio de Planalto, el mandatario ironizó sobre el giro de la oposición, que hasta hace pocos días cuestionaba la propuesta de enmienda constitucional (PEC) destinada a eliminar ese régimen laboral, consistente en seis días de trabajo por uno de descanso a la semana.
Me parece que, después de la presión de la sociedad y de todas las manifestaciones en las calles de Brasil, el Partido Liberal (PL) decidió votar el fin de la escala 6×1, afirmó Lula.
A continuación, lanzó una provocación a sus adversarios: “Si todo el mal que le cause a este país es hacer que la derecha avance y atienda los intereses del pueblo brasileño, voy a continuar haciéndolo”.
Su pronunciamiento coincidió con el anuncio de Flávio Bolsonaro, senador y candidato presidencial del PL, de que votará a favor de la iniciativa, después de mantener una postura crítica y calificar de oportunista la discusión del tema durante la campaña electoral.
El legislador comunicó su decisión este martes, tras visitar a su padre, el expresidente Jair Bolsonaro, quien cumple prisión domiciliaria, y explicó que modificó su posición porque la mayoría de los trabajadores brasileños desea terminar con ese régimen laboral.
“Voy a votar a favor del fin de la 6×1, pero defendemos algo todavía mejor”, declaró.
Flávio también sostuvo que el Gobierno federal debería compensar a las empresas por los eventuales costos derivados de la reducción de la jornada y argumentó que la medida podría exigir nuevas contrataciones y elevar los gastos empresariales, aunque no precisó cómo se financiaría esa compensación.
Hasta ahora, el senador defendía una alternativa basada en la negociación de las horas de trabajo entre empleadores y empleados.
Su partido también había cuestionado la iniciativa impulsada por el Gobierno y buscó postergar su votación en el Senado, a pesar de que amplios sectores de la población y los sindicatos del país demandan el fin de la escala 6×1.
El cambio se produjo después de que Lula reclamara públicamente una definición de su adversario en las elecciones presidenciales. El pasado 8 de octubre, el presidente cuestionó que Flávio y el PL evitaran comprometerse con la aprobación de la reforma.
Multitudinarias manifestaciones en apoyo al jefe de Estado celebradas el domingo en la avenida Paulista, en São Paulo, y el lunes en Copacabana, en Río de Janeiro, incluyeron demandas para eliminar la escala 6×1, según reportes de prensa.
La PEC 221/2019 propone reducir la jornada máxima semanal de 44 a 40 horas, con dos días de descanso y sin disminución salarial.
El Senado prevé votar mañana el texto en primera vuelta, aunque su aprobación definitiva requiere dos votaciones y el respaldo de al menos 49 de los 81 miembros de la Cámara Alta en cada una.
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