Un informe de la Institución Nacional de Derechos Humanos advierte que los casos de niños de hasta 14 años baleados crecieron de 15 a 27 entre 2023 y 2025.
También alerta sobre la expansión territorial de la violencia y la falta de una respuesta estatal coordinada para familias cuyas vidas están en peligro.
Aunque los adolescentes siguen concentrando la mayor parte de las víctimas, los registros muestran un crecimiento particularmente preocupante entre los más pequeños.
El documento analiza cómo la violencia territorial afecta la vida cotidiana, la educación, la salud y las posibilidades de protección de niños y adolescentes.
Entre 2023 y 2025, el Ministerio del Interior contabilizó 238 menores heridos por armas de fuego.
Para ese período la Administración de los Servicios de Salud del Estado (ASSE) registró 326 atenciones de niños y adolescentes por heridas de bala en sus servicios de urgencia y emergencia.
Los jóvenes de entre 15 y 17 años representan el 73 por ciento de los menores heridos por armas de fuego registrados por el Ministerio del Interior durante esos tres años.
Además, concentran el 59 por ciento de los homicidios y el 60 por ciento de las tentativas de homicidios contabilizados en el informe, divulgó El Observador.
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